jueves 9 de febrero de 2012

La vida exagerada de un hombre llamado Enrique Congrains Martin






     La vida de Enrique Congrains  fácilmente podría ser la historia desaforada de un hombre que hizo de su vida una novela  compleja y exagerada. Como impulsado por un misterio poderoso y sin límites en 1954, a la edad de 22 años publicó un conjunto de cuatro cuentos  bajo el título de Lima, hora cero, al año siguiente profundizando aún más en la problemática social publicó Kikuyo. 


     Con el mismo desenfreno y fervor colabora en revistas literarias tales como “Ya” y “Pan” de marcada tendencia izquierdista. Disconforme con su realidad, se sumerge a una intensa actividad política, este apasionamiento lo lleva a formar parte de las líneas trotskistas. Tan ciega fue su pasión por el devenir de la nueva ideología que, una tarde de invierno, se vio involucrado en un asalto, con pistola en mano, a una agencia bancaria, el argumento fue simple e irrefutable: la guerrilla necesitaba fondos para imponerse a su nueva realidad. Sin embargo, su desproporcionado accionar tuvo consecuencias inmediatas, y como no podía ser de otra manera, fue a dar con sus huesos en la carceleta de palacio de justicia, la osadía le costó tres meses de encierro.

     Para cumplir su cometido, analizando el terreno hostil de los años 50 en esa Lima convulsionada, no sólo se quedó con la tinta y la pluma. Tal empresa requería de una editorial y como en esos años ninguna de las editoriales que apenas se podían contar con los dedos de la mano, avalaría su locura, creó su propia editorial. Fue así como bajo su humilde pero propio sello editorial, publicó sus primeros libros. 


     No era raro encontrarlo por las calles, paquete en mano, promocionando, cual vendedor de feria, sus propios textos. Mario Vargas Llosa dice que se presentaba así “cómpreme este libro, del que soy autor. Pase  un rato divertido y ayude a la literatura peruana” Obviamente, con tal eficaz argumento, la gente no tenía más salida que ponerse la mano al pecho.


     Con la misma intensidad de siempre pero esta vez ya establecido en Argentina publica No una sino muchas muertes (1957). Novela que fue llevada al cine  en  1983 con el fulminante título de “Maruja en el infierno”  dirigida por Francisco Lombardi con el guión del poeta José Watanabe.

     Tras la publicación de este libro, cuando estaba en lo mejor de su producción y para sorpresa de cristianos y moros, Enrique Congrains, abandona la literatura y como si fuera poco en 1963 se aleja del Perú por tiempo indefinido. Desde ese momento se vuelve un trotamundos, de Argentina pasa a Venezuela, Chile, México, Cuba, Colombia. 

     Su espíritu de hombre emprendedor lo lleva de inventor de jabones iniciado en Lima a promotor de concursos de lectura veloz, crea proyectos inverosímiles como el ajedrez de tubo, el arte de la microonda, escribe recetarios de cocina peruana, de medicina natural, como impulsor cultural se ve tentado a crear una gran editorial, cuya infraestructura traspasaría fronteras, como editor vate récord vendiendo más de 250 000 de sus ya famosas colecciones biográficas de científicos. Junto a un grupo de amigos se ve tentado de crear Multidic que no era nada menos que un diccionario de diccionarios (compuso 108 diccionarios especializados); sin embargo, este proyecto se echó a perder por la aparición inesperada de un hombre llamado Bill Gates que llegó a nuestra edad de piedra con un invento fabuloso: Encarta. Enrique Congrains y sus amigos tuvieron que dar un paso al costado e ir tras los pasos de otras locuras.


     Tales hazañas no resultaban de simples quimeras sino requerían de una fuerte inversión y para la admiración de muchos incrédulos, no sólo había gente sino también instituciones que  aprobaban sus osados proyectos prestándole dinero. 

     Tuvo ideas que, tras su aplicación, resultaron todo un éxito, de noche a la mañana, la fortuna parecía sonreírle, pero en más de las veces, por no decir en todas  “su locura” resultaba todo un fracaso, las consecuencias eran obvias, en lugar de ganarlo, el dinero parecía hacerle humo en sus manos, la bancarrota era un estado de ánimo habitual, fue así como perseguido por la pesadilla de las deudas muchas veces se vio obligado a salir de un país entre gallos y media noche. 

      Muchos de sus amigos, con el sueño de hacerse  ricos de noche a la mañana,  quedaron en la más completa ruina, y muchas instituciones, al no obtener resultados por las vías cordiales, se vieron obligadas de abrirle procesos judiciales a diestra y siniestra, se dice que bajo esta situación, llegó a tener más de 20 órdenes de embargo.

     Ante tal apremiante situación sólo había una opción: desaparecer del lugar y establecerse en otro para comenzar de cero hasta que de salto en salto fue a dar a Bolivia, aquí se estableció, un poco más tranquilo, porque había averiguado personalmente que en este apacible lugar no había extradición por deudas.
Permaneció así sumido casi en el más completo anonimato, se le perdió tanto de vista que algunos le daban por muerto y no era para menos porque para evitar los juicios y reclamos no tuvo más remedio que cambiarse de nombre, muchos cuentan que nuestro querido escritor se presentaba como Antonio Rodríguez Solís, este solícito hombre de negocios había tomado el lugar del endeudado narrador Enrique Congrains, los acreedores al no encontrarlo por más de tenerlo frente a frente y en persona, se daban media vuelta y regresaban tras sus pasos totalmente convenidos que el diablo se había llevado el alma de ese pobre deudor. Pero ellos ni el mismo Antonio Rodríguez sabían en realidad quién era Enrique Congrains.

II

     La irrupción precoz de este autor en el escenario literario peruano marcó un punto de quiebre en la temática reinante del momento. Lima, hora cero  se convierte así en el texto fundacional, con este libro inaugura el realismo urbano.
     El inmigrante, antes de  la irrupción de Congrains, se encuentra rumbo hacia la tierra prometida, los jóvenes, sobre todo, ven a Lima como la ciudad donde pueden cumplir sus sueños, porque había tantos negocios que era imposible que no haya trabajo. 

     La pluma de este joven autor nos cuenta de esos mismos personajes pero ya instalados en los pueblos jóvenes, en los arenales, en los lugares donde en esos años era imposible pensar instalarse y poder vivir todo el tiempo que se les antoje, así se formó el cerro San Cosme, el Agustino, San Juan de Miraflores, Zárate, Comas, los Olivos, y un largo etc. 

     Es el sujeto migrante de la Sierra que llega cargado de ilusiones, no hay otra solución, Lima es la única ciudad donde podrán progresar y dejar de ser unos “olvidados” pero de olvidados pasarán a tener otra categoría acaso peor que la anterior, serán desde ese momento unos “marginados” y serán tratados de esa manera por aquellos que ya habían estado allí desde un inicio pero sobre todo por aquellos que han llegado unos días antes. 

     En “El niño de junto al cielo” acaso unos de sus mejores cuentos,  retrata esta realidad: Esteban recién llegado de su Tarma natal pide “autorización para conocer la ciudad”, quiere recorrer el lugar, pero él no está en Miraflores o San Isidro como hubiera querido sino  en la periferia, lejos de todo, “había descendido desde el cerro hasta la carretera” y a medida que se sumerge se iba preguntando incrédulo ¿eso era Lima, Lima, Lima? Con sus apenas diez años no tuvo mejor frase para nombrar  esa realidad, ese lugar no era el imaginado sino “la bestia con un millón de cabezas”. 

     Esa gran “bestia” formada por gente venida de todas partes, tratando de sobrevivir como mejor podían. Sin embargo, esa bestia de un millón de cabezas lo recibe con un “sorpresa”, apenas bajado del cerro San Cosme, Esteban encuentra diez soles, esta aparente “suerte” era un juego más del destino pues no solo encuentra los diez soles sino también a Pedro, un niño sin padres que sobrevivía gracias a su astucia, podríamos decir que Pedro era igual que él solo que había llegado antes y ya se había habituado a esa realidad; la experiencia de la vida le había enseñando que si deseaba sobrevivir en ese mundo tenía que perder todo tipo de moral y sentimientos, es por esta razón que al enterarse la “buena suerte” de su afortunado amigo, no duda en proponerle un próspero negocio, Esteban invertiría los diez soles y él su “conocimiento de la vida”. 

      Esteban emocionado pensando que la Bestia no era tan mala como había creído se deja llevar sin saber lo despiadada que podía ser. Pedro, para finalizar su plan, distrae a su ingenuo amigo mandándole a comprar algo para comer, este descuido es bien aprovechado para desaparecer con el dinero y toda la ganancia de la venta de las revistas. Esteban horas después se resigna, “Pedro no estaba en ese lugar, ni en ningún otro”, la Bestia no perdonaba a los ingenuos ni a gente de buena fe. Mientras regresa a casa por su “cabecita” seguramente pasaba que si quería vivir en ese lugar debía actuar como Pedro o quizá peor.
Con un lenguaje propio de los años 50 Enrique Congrains plasma esa Lima llena de contrastes, violenta y difícil.


     Se inserta en la vida del inmigrante para contarnos con un lenguaje sencillo y directo la serie de desdichas que pasan los desraizados en el afán de instalarse en ese nueva realidad. El sujeto migrante de la sierra será un tema recurrente en sus tres primeros libros.

III

     Cuando todo el mundo ya se había olvidado de él y cuando los libros escolares reditaban sus cuentos como mejor homenaje a quien en vida fue Enrique Congrains, una mañana de invierno del 2007, irrumpió entre patadas y puñetes en el escenario literario limeño, pero no veía solo, traía bajo el brazo un par de libros “El narrador de Historias” y “999 palabras para el planeta tierra” y como si fuera poco también trajo consigo una pata de mono que lo blandía en el aire como un arma contundente. 

      Muchos lo tomaban, ya sea de cerca o de lejos, como un loco de atar y otros como un excéntrico sin parangón, pero en realidad solo fue una persona que quería hacer de su vida lo que a él le daba la gana, se fue por donde quiso y escribió lo que quiso, se resistió hasta el último segundo de su vida a formar parte de ese mundo cotidiano y frívolo, y de haber podido hubiera continuado con sus locuras pero la muerte lo andaba siguiendo desde hacía tiempo con la misma urgencia que sus acreedores. 

     El 6 de julio del 2009 en la apacible Cochabamba, acosado por problemas respiratorios, dejó este mundo para irse al mundo de la imaginación que él había creado de manera tan precoz. 


* Homenaje a Enrique Congrains Martin  que en una tarde lluviosa me invitó a tomar una botellas de vino en un bar de Quilca, fue una invitación recíproca porque él me invitó al bar pero yo pagué las botellas de vino y un par de “chelas” para el camino.

domingo 29 de enero de 2012

Be happy! o la felicidad de conocer al hombre

 


  “Recorriendo el mundo sola y a pie” esta verdad quizá sea una de las características de Andrea Davoust quien en este libro nos muestra la inmensa vida cotidiana en imágenes precisas y certeras. Esta invitación a conocernos a nosotros mismos pasa por caminos disímiles como África, Europa del Este, América central y América del sur.

    Este largo pero fructífero viaje ha permitido a su autora conocer parte del mundo quien a su vez, mediante estas imágenes, nos insta a la búsqueda de una mirada, de una sonrisa y así  nosotros también encontrar a la tan anhelada  felicidad.

    Como podemos ver las imágenes guardan tras de sí un mensaje cuyo contenido es una invitación a la flexión. Las fotos tienen una característica clásica, en blanco y negro, como queriendo capturar una imagen del pasado en el momento actual y más que cualquier imagen es la vida, es el ser humano en sus distintas facetas, representando una época, una generación, un estado.

    Así encontramos una mirada feliz y sincera, curiosidad, inocencia, amistad, pasividad, sorpresa, ternura, encanto, alegría. El paralelismo con las etapas de la vida también es un tema saltante el texto.
Los niños parecen  inyectar en cada imagen esa fuerza y vitalidad  propias de su época. La inocencia, el juego, la sonrisa, los ojos de esperanza, la capacidad de extrañamiento.

     La juventud de igual manera está representada por la aventura, la energía, el vigor, la lozanía, la belleza, y la expansión universal de la búsqueda de un sueño.

La vejez asentada por la experiencia, la calma, la pasividad, sosiego y la sabiduría.
Todas estas imágenes  de hombres y mujeres de distintas etapas y culturas hacen de este libro un gozo irrefrenable y una evitación a conocer y respetar  a los  pueblos que son iguales o distintos que nosotros.
La autora nos entrega placenteramente este libro vital y necesario.

     Es justo reconocer  el buen trabajo y la dedicación a esta pasión tan compleja como es arte de “congelar” en el momento y lugar preciso una imagen rescatando así la belleza y significado de la vida. El arte y profesionalismo son dos cualidades dignos de resaltar en Andrea Davoust.
Be happy. Editorial Atlande.Francia 2011.

domingo 22 de enero de 2012

Tras las huellas del narrador Hildebrando Pérez Huarancca


      Nació en el pueblo de Espite, Ayacucho, en 1948. Fue docente universitario en la universidad de San Cristóbal de Huamanga y Enrique Guzmán y Valle. Formó parte del grupo Narración. Gracias a su libro “Los ilegítimos” en 1975 se hizo merecedor del premio José María Arguedas auspiciado por la Asociación Universitaria Nisei del Perú.

      Dentro de la historia literaria peruana, “Los ilegítimos” se enmarca dentro del neoindigenismo  y si bien es cierto que retoma temas del indigenismo tales como la pobreza; el despojo de tierras, el olvido, la discriminación, la sequía, tanto el punto de vista como las acciones “aparecen” renovados debido al nuevo contexto que vive el poblador de los andes, la lucha por la supervivencia se hace aún más difícil, los personajes representados parecen estar viviendo los últimos instantes de una agonía anunciada; sin embargo, a pesar de un sinfín de dificultades, los personajes demuestran tenacidad y perseverancia, no se dejan doblegar tan fácilmente por la adversidad.

       Los temas predominantes parecen ser el desarraigo, el viaje sin retorno, la ilegitimidad, el odio, la crueldad, la venganza, la muerte, la desilusión, la discriminación social y racial, el crimen sin castigo, etc, todos estos grandes se fundamentan en el plano real para sistematizarlo dentro del nivel simbólico.

El cuento  “La oración de la tarde” es un cuento que ha llamado la atención de ciertos críticos porque al parecer HPH ya en el año 1975 presagió de manera simbólica lo que viviría el Perú unos años después.

"Hasta que alguien logró hacer cruzar el fuego. Por eso Wichinka comenzó a arder. Y ardió noche y día durante cuatro meses íntegros, oliendo a carne asada. Allí murieron muchos animales. !Los justos pagaron por los pecadores! Y según cuentan, los ciervos y venados llegaban, a los pueblos del otro lado de los cerros, gravemente heridos: unos con el cuerno a medio quemar; otros, con los ojos reventados. Y los niños, afirman, se jugaban con ellos a los toros o se ensayaban a montar a caballo. Las gentes de este lado, dicen, no supieron que hacer con tanta carnada ese año"

   Quien narra esta historia es un anciano que evoca la cacería de un puma, debido a este animal dañino los pobladores se ven forzados a incendiar la pradera.  Desde la ficción este sería uno de los primeros cuentos que trata sobre el tema de la violencia política en el Perú, a sabiendas que en esos años Sendero Luminoso aún no había perpetrado ninguno de sus crímenes.

      Si bien es cierto que “Los ilegítimos” es un libro premonitorio, debemos aclarar algunas paradojas e ironías porque según la Comisión de la Verdad y Reconciliación, HPH lideró una de las peores masacres perpetradas por el PCP- Sendero Luminoso donde murieron  69 campesinos de Lucanamarca, Ayacucho. A pesar de la honda e indesligable relación que tiene tanto la vida como la obra de un autor debemos resaltar el gran valor literario que posee “Los ilegítimos” convirtiéndose de esa manera en uno de los libros más representativos y dignos de tomar en cuenta dentro de la periodización del al literatura peruana.

sábado 31 de diciembre de 2011

Un poema de Tomas Tranströmer



RETRATO CON COMENTARIOS



He aquí el retrato de un hombre que conocí.
Sentado a la mesa; el periódico abierto.
Los ojos se cierran tras las gafas.
El traje lavado con brillo de pinar.


Es un rostro pálido y a medio terminar.
Pero él siempre ha inspirado confianza. Por esto
La gente evitaba acercársele
y quizá, así, toparse con la desgracia


Su padre ganaba dinero a raudales
Pero en la casa nadie andaba seguro.
La sensación de que extraños pensamientos.
se metían en la casa por las noches.

El periódico, gran mariposa sucia,
La silla y la mesa y el rostro, descansan.
La vida se detuvo en los grandes cristales.
¡Dejémoslo un momento suspendido!


Eso que soy yo en él descansa.
Existe. Él no lo siente
y por eso existe y está vivo.
¿Qué soy yo? A veces, hace mucho tiempo,
por unos segundos me acerqué
a qué es YO, qué es YO, qué es YO.

Pero cuando precisamente vi a YO,
YO desaparecí y quedó un hueco
por el que yo caí como cayera Alicia.



De “El cielo a medio hacer”, Tomas Transtromer, traducción de Roberto Mascaró. Ed. Nórdica. 2010; (p.p. 71)




sábado 3 de septiembre de 2011

Walter Lingán y la recuperación de la memoria


     Nació en San Miguel de Pallaques (Cajamarca) en 1954. Poco tiempo después su familia se trasladó a orillas del río Utcubamba junto con la etnia Aguaruna. Continuando su camino antes de los 13 años se instaló en Lima (Comas) donde participó muy activamente en los debates que promovieron los obreros; este ambiente le fue propicio para participar en la formación de periódicos como “El Obrero” y “Opinión Barrial”. Desde 1982 radica en Alemania. Si bien se ha establecido en este lugar su relación estrecha y entrañable con el Perú se manifiesta en gran parte de su producción literaria.

      Los años 80 marcó el inicio de una de las etapas más difíciles de la historia republicana del Perú, la violencia política empieza a manifestarse en todo los niveles, el gobierno de turno trató de silenciar a todos los opositores, algunos medios de comunicación fueron intervenidos y aunque “Opinión Barrial”, fundado entre los años 1977 o 1978, “no significaba mucho” sus responsables fueron detenidos, Walter Ligán también va a parar con sus huesos a la cárcel, y su madre como tratando de evitar una desgracia, sentenció, lo que en su momento, quizá fue lo más razonable: “prefiero tenerte lejos y saberte vivo, que aquí a mi lado muerto en cualquier momento”. Sin otra oportunidad y aprovechando una milagrosa beca que le llegó como caído del cielo, Walter Ligán se trasladó a Colonia, Alemania. En este país estudió lo que será su segunda vocación: la Medicina. 


El autor ha confesado que su inquietud literaria nació desde la fecha en que leyó “El lobo estepario” del escritor alemán Herman Hesse, la lectura de este libro en plena adolescencia afirmó su interés por la lectura que derivó posteriormente en la creación; pasado el tiempo, Walter Lingán, se ha convertido en un autor interesante y digno de tomar en cuanta y con cada libro publicado pareciera que escuchara la voz de su madre que desde el fondo del patio le dice “Estudia hijo, aprende a leer y escribir para que tengas otra vida, para que el Perú cambie…”

Es en estos avatares donde el autor nos entrega libros como Por un puñadito de sal (Novela,1993), El lado oscuro de Magdalena (Novela,1996), Los tocadores de la pocaelipsis (Cuentos, 1999), La danza de la viuda negra (Cuentos, 2001), Oigo bajo tu pie el humo de la locomotora (Cuentos, 2005), La ingeniosa muerte de Malena (Cuentos, 2009), Un pez en el ojo de la noche (Novela, 2009), El espanto enmudeció los sueños (Novela, 2010). 


El espanto enmudeció los sueños narra la injusta prisión del periodista Gustavo William Hernán Ricardo de la Hoz Díaz del Castillo. El Barrio es el escenario que grafica las injusticas cometidas por los gobernantes de turno, el personaje hace todo un recorrido desde el gobierno de Juan Velazco Alvarado, Francisco Morales Bermúdez, Alan García y Alberto Fujimori. Las matanzas de parte del estado (el terror se combate con más terror), Sendero Luminoso (los Paladines de la Cuarta Espada) que dejan muerte y destrucción por los caminos que recorren, la inoperancia del Congreso de la República (Congrezooo), la corrupción y zozobra en el período de Alan García (Alan Babá y sus cuarenta ladrones), Fujimori y su gemelo “mafioso” Vladimiro Montesinos, hasta llegar a Keiko Fujimori, la estudiante de los millones.

Proveniente de una familia de bajos recursos, el Periodista, “observa” los distintos acontecimientos históricos en el que prevalece la injustica, corrupción y violencia. 

Pagando una culpa que no cometió el Periodista será recluido en prisión acusado de terrorismo, en este lugar por cosas de la vida, llega a coincidir con el ex presidente Alberto Fujimori, gracias a este hecho Gustavo tendrá oportunidad de decirle toda su verdad, más que conversación su intervención se convierte en un monólogo porque “el Chino” todo el tiempo permanece en silencio, el otrora “mandamás” en ese momento permanecía mudo e impasible. 

Le habla de tú a tú con un lenguaje coloquial y visceral propio de una generación que sufrió las consecuencias de una dictadura en la que gobernó el ultraje y autoritarismo. 

El personaje no puede ocultar su odio por todos los actos injustos como es el caso emblemático de La cantuta y Barrios Altos; nos trae al recuerdo la tragedia que pasa Raída Cóndor y la búsqueda infatigable por encontrar a su hijo Armando o el caso de de Angélica Mendoza de Ascarza que mueve cielo y tierra pero su hijo ya había sido asesinado por el “escuadrón de la muerte”. 

El personaje nos trae al recuerdo las injusticias y atropellos cometidos también por los anteriores mandatarios, Soccos, Puccayacu, el Frontón, Accomarca, etc, hace un recuento rápido por todo ese período de muerte donde las víctimas hasta la fecha no encuentran justicia.

La palabra de un inocente cobra importancia porque representa a uno de los tantos ciudadanos cuyos derechos fueron atropellados.

Como un elemento simbólico al final de la novela se presume que Gustavo sin poder contener su furia habría asesinado a Fujimori, no se cuenta las acciones, sólo el cuerpo del presunto ex mandatario yacería sin vida en la celda del Periodista.

Walter Ligán nos estrega un libro sucinto, ágil y didáctico y cuando el olvido parce general, hay libros como este que nos hacen acordar, y cuando las autoridades parecen querer olvidar, la voz de las víctimas y deudos parece escucharse cada vez más fuerte: ni perdón ni olvido sólo justicia.

lunes 11 de julio de 2011

Universidad Sorbona IV rinde homenaje al doctor Salomón Lerner Febres


Es una felicidad para nosotros saber que el doctor Salomón Lerner Febres  ha sido distinguido con uno de los honores más altos que puede recibir un intelectual comprometido con su país y su historia. La prestigiosa Universidad Sorbona IV, en una emotiva ceremonia, le hizo entrega del grado de “Doctor Honoris Causa” (2011) por su tenaz y larga trayectoria dentro del mundo académico y social.
Tenemos que recordar que entre los peruanos sólo Mario Vargas Llosa en el 2005 había sido distinguido con este alto honor  y como no podía ser de otro modo en esta ocasión la Universidad Sorbona tuvo el acierto de homenajear a uno de los hijos más ilustres del Perú. Su espíritu firme en busca de la verdad y su compromiso por una sociedad más justa son sus principales virtudes. 
El doctor Salomón Lerner Febres nació en Lima-Perú en 1944. Es Doctor en Filosofía por la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y ex rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Ha sido distinguido del mismo modo como “Doctor Honoris Causa” de la Universidad Nacional de Piura, Rector Honorario Vitalicio de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Académico electo de la Academia Peruana de la Lengua.
Es oportuno y necesario citar que ha sido también Presidente de la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación en la que investigó los hechos ocurridos durante los veinte años de violencia política en el Perú entre los años 1980 y 2000.
Dentro de estar labor tenemos que mencionar que la CVR se fundamenta en la lucha por los derechos humanos. Es imperativo, tras largos años de violencia, realizar una búsqueda de la verdad y justica  para una verdadera reconciliación.
Pueden decir muchas cosas de la CVR pero nadie puede negar la verdad. Este reconocimiento al doctor Salomón Lerner Febres es también el reconocimiento a todos los peruanos y peruanas que luchan día a día por un Perú cada vez más justo y con igualdad para todos.





Introducción del Canciller de la Universidad Sorbona IV-París:

          Es una dicha para mí acogerlo esta noche en el corazón de la Sorbona en esta ceremonia de entrega del grado de “Doctor Honoris Causa”. Nos hemos encontrado con anterioridad dos veces. La primera en París en una reunión de representantes de universidades y la otra en Lima, a propósito de la firma de un acuerdo de cooperación científica entre nuestras dos universidades.
         
          Usted es un filósofo de profesión, ha realizado todos sus estudios en la Pontificia Universidad Católica del Perú, los cuales ha completado con ciclos doctorales y postdoctorales en Lovaina y en Alemania. Usted es especialista en filosofía contemporánea, en gran parte europea y en fenomenología, sobre todo en Heidegger, al cual le ha dedicado varios trabajos, y en filosofía de la sociología y del derecho. Entre los numerosos cursos que ha dictado en su carrera, ha realizado contribuciones a Levinas, lo cual me toca profundamente.

          Ha realizado toda su carrera universitaria en la Pontificia Universidad Católica del Perú, y ha ascendido en puestos de importancia, hasta ser por dos veces consecutivas presidente de la universidad. Es miembro de numerosas instituciones intelectuales y académicas, en un amplio rango de intereses que van desde la música hasta el cine.

          Ha sido galardonado con distinciones honoríficas intelectuales en su país y en Alemania. Preside diversas instancias universitarias inter-estatales. Todo esto muestra el retrato de un gran profesor internacional, que la Sorbona desea reconocer en vida como una alta figura de la cultura latinoamericana, por la cual siento un gran apego.

          Pero eso no es todo y usted lo sabe, querido presidente. Existen otras virtudes que es muy pertinente recordar en esta ocasión. Un verdadero intelectual como usted, políglota y de espíritu tan europeo, se ha comprometido con una práctica que no se tiene en la vieja Europa. Nuestro mundo académico es a menudo abstracto, protegido y separado, e incluso ha tenido el deshonor de doblegarse frente a la barbarie que en algún momento reinó a su alrededor.

          En América Latina y el Perú en particular sabemos que existen mujeres y hombres que son perseguidos, oprimidos y maltratados. No se puede puede construir, gerenciar ni hacer funcionar una universidad ignorando la realidad político-social. Usted ha integrado esta dimensión en el seno de su vida académica como acción, posición y reflexión. De esta manera, usted ha sido, en el transcurso de toda su existencia, de 2001 a 2003, Presidente de la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación de Perú, comisión que ha hecho un trabajo extraordinario. Aquí usted ha demostrado sus talentos de filósofo, jurista, de ciudadano y sus convicciones cristianas.

          Pero no ha sido en absoluto una actividad reposada ni especulativa, ha sido al contrario una lucha permanente, real, casi física que exigió imaginación, lucidez, tenacidad y coraje. Los peligros eran también reales y materiales, bajo la forma de amenazas de muerte contra usted y su familia, la cual tuvo que alejar de Perú.

          Nosotros le debemos nuestro agradecimiento por poner en alto el honor de los universitarios y por lo tanto también nuestro respeto y admiración. Es por eso más que un honor para mí otorgarle el grado Doctor Honoris Causa por la Universidad Sorbona.



Discurso Salomón Lerner Febres

Señor Rector Canciller de la Universidad de París, señor presidente de la Universidad de París - Sorbona, señor rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Honorables autoridades de la universidad. Señoras y señores.

          La distinción que la Universidad de París-Sorbona me confiere hoy significa para mí un honor inusual. Sería muy difícil para mí encontrar las palabras adecuadas para expresar fielmente la intensidad de mi gratitud.

          El beneficiario de la generosidad de vuestra universidad es un profesor de filosofía que ha vivido largo tiempo cautivado por el rigor y el misterio de una disciplina intelectual que la cultura francesa ha elevado a un altísimo nivel.

          Estaría tentado de decir que esta distinción no es del todo merecida. Si comprendo bien, a través de mi persona, usted desea honrar también a las instituciones a las cuales he estado ligado, la Pontificia Universidad Católica y la Comisión de la Verdad y la Reconciliación. La mejor respuesta que he podido encontrar a este honor, y también al discurso que con tanta generosidad el señor Presidente ha tenido a bien pronunciar, consiste en confesar que esto no hace sino reforzar mi adhesión a los valores que ha desarrollado de manera brillante esta prestigiosa y antigua universidad tales como el amor por la verdad, la lucha por la dignidad del ser humano y los derechos ciudadanos, valores que reconocemos como los pilares de nuestro mundo y nuestra época.

Antes de terminar permítame señor presidente, mencionar mi inmenso reconocimiento a mi familia que ha sabido dar un sentido a mi vida. Permítame también expresar mi profundo agradecimiento por esta distinción, la cual  recibo como una responsabilidad y compromiso con los ideales que constituyen los símbolos distintivos de la República Francesa.


Paris, 9 de junio 2011





lunes 27 de junio de 2011

José Emilio Pacheco: el arte de vivir entre nosotros



 José Emilio Pacheco es quizá hoy en día el poeta más importante e influyente dentro del mundo de las letras mexicanas.
Nació en México el 30 de junio de 1939. Estudió en la Universidad Autónoma de México. Como creador ha explorado la novela, el ensayo, el cine y la traducción, pero es en la poesía donde  ha logrado condensar lo mejor de su producción.
Desde su etapa inicial Pacheco ha sido acogido con respeto y admiración. Es considerado integrante de la llamada “generación de los años cincuenta”. A lo largo de los años ha ido forjando una obra profunda y diversa.
Entre su obra poética destaca: Los elementos de la noche (1963); El reposo del fuego (1966); No me preguntes cómo pasa el tiempo (1969); Irás y no volverás (1973); Islas a la deriva (1976); Desde entonces (1980); Trabajos en el mar (1983). Todos estos libros han sido reunidos bajo el título “Tarde o temprano”.
 Algunos de sus textos “en prosa son: El viento distante y otros relatos (1963), Morirás lejos (1967), El principio del placer (1972) y Batallas en el desierto (1981).Entre otros.
Entre sus galardones se cuentan: Premio Nacional de Poesía, Premio Nacional de Periodismo Literario, Premio Xavier Villaurrutia, Premio Magda Donato, Premio José Asunción Silva en 1996, el Premio Octavio Paz en el año 2003, el Premio Federico García Lorca 2005, el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en 2004,
Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2009  y el Premio Cervantes en 2009.
La poesía de José Emilio Pacheco presenta rasgos particulares: sencillez, erudición, precisión,  a ello se agrega el estilo coloquial, irónico y cotidiano. El elemento gravitante en su poesía es el ser humano que está en constante lucha contra sí mismo (esto implica tiempo, destino, fatalidad), su poesía, en apariencia sencilla es; sin embargo, mucho más compleja y profunda.
Tras una atenta lectura percibimos un hilo conductor en la que reina tanto la sabiduría como la sensibilidad. El yo poético analiza la sociedad, pero sobre todo es consciente de su vulnerabilidad; desde su perspectiva de ser humano enfrentando a sus  contradicciones sabe que en este mundo de falsías sólo una cosa es verdad: lo efímero de las cosas.
            A lo largo de su poesía Pacheco explora ese mundo gobernado en ciertos casos por la sin razón, trata de hallar respuestas a sus cuestionamientos, pero a veces todo esfuerzo es vano, sin querer se torna en crítico de su tiempo, trata de entender el momento y la sucesión de los días. Esta particularidad se debe sobre todo a que alternan lo trascendente con lo inmediato, puede estar hablando de un tema “banal” (con un lenguaje cotidiano) pero  en sus manos se convierte en un tema universal.
José Emilio Pacheco siente un profundo escepticismo, trata reconocer “la posibilidad de las cosas”; sin embargo, las contradicciones de estas mismas lo remiten a la negación, a veces prefiere creer en “im-posibilidades” antes que aferrarse en una ilusión.
Resume las circunstancias de la vida en unas cuantas palabras, su precisión y búsqueda de la palabra exacta nos hace pensar muchas veces en el haiku japonés y en el epigrama griego.
Como se ha dicho bien su poesía es un acto de “resistencia contra la dictadura y la barbarie”, no se limita a estar fuera del conflicto, participa denunciándola.
En “El reposo del fuego” se representa un mundo derruido, una realidad conmovedora, la sensación de acabamiento es una contante, los elementos como el agua (la lluvia como elemento purificador) y el fuego (la llama que se interna en la noche) son elementos catalizadores, revitalizan el universo. El tiempo suele acabar con los objetos, al final todo será polvo, tanto el buitre como el tiempo son elementos que presagian el final.
Un personaje que llama la atención es la presencia del Emperador, es el poder representado que suele estar ligado a la destrucción y acabamiento, el emperador, al fin y al cabo, “sólo es el señor de las ruinas”, los poderes totalitarios tienen una final común: la destrucción de sí mismo y la del resto.
Se tiene la visión de un mundo perdido, es un lento proceso de acabamiento, la muerte se antepone a la vida no como parte complementaria sino como un proceso que pone término a todo lo existente.
Se reflexiona acerca la vida, la pregunta emerge por sí sola ¿qué hemos hecho durante todo este tiempo?
Una vez más José Emilio Pacheco expresa su preocupación por el mundo,  la idea del tiempo como un elemento gravitante pero al mismo tiempo inexistente.
           
El querido José Emilio Pacheco  es mexicano pero  decir México es como decir que perteneciera a todas partes, su poesía es una chispa esperanzadora que se enciende cuando uno cree que todo está perdido, siempre es bueno saber que personas como él están en este mundo entonces uno se siente menos solo.
Como persona dicen que es sencillo pero muy distraído, entre varias anécdotas se cuenta el episodio cuando estuvo entrando a recibir el Premio Cervantes (1999) de las manos de los reyes de España, por los azares de la vida y en pleno recorrido, se le cayó lo pantalones, ante lo evidente argumentó convencido  “no tenía tirantes, es un buen argumento contra la vanidad”. Ese es nuestro poeta una persona plenamente querible.

viernes 3 de junio de 2011

Y se llama Perú...




Ayacucho simboliza la fosa común más grande la de historia peruana, es un reflejo fiel de lo que pasó en el Perú: Cayara, Putis, Accomarca, el Frontón, Barrios Altos, La Cantuta, etc., fueron los ‘gobiernos dictatoriales con disfraz democrático’ que han atentado sistemáticamente contra civiles inocentes y nadie ha hecho nada por las víctimas ni los deudos. 

La Comisión de la Verdad, en sus conclusiones finales, da como resultado 69, 280 muertos, donde tres de cuatro personas tenían orígenes humildes (eran provincianos, hablaban quechua y económicamente eran de bajos recursos), ellos fueron las víctimas tanto de Sendero Luminoso como de las Fuerzas Armadas quienes seguían los lineamientos de la guerra de baja intensidad. 

Los 10 años que duró el gobierno Fujimontesinista  no sólo robó, manipuló y extorsionó sino también demolió algo tan preciado para todo país: el orgullo, la ética, y la moral de la población.

Envileció el poder Judicial, el poder Ejecutivo, el poder Legislativo y, para que la corrupción se eternice y prolongue compró el poco de valor que le restaba a los medios de comunicación, con este último deseo cumplido sometió a la población a un largo letargo de atontamiento y desinterés, el Dictador hizo lo que se le vino en gana y nadie tuvo el suficiente coraje para decirle ¡No! Claro, porque sino era acusado de anti peruano y en el peor de los casos de terrorista. Pero los que creímos que eso sólo había pasado en la etapa de la dictadura nos equivocamos, la prensa rastrera y complaciente, con sus dueños vendidos y periodistas mediocres, tratan de llevarnos de las narices a elegir al candidato que ellos quieren y en cierta medida hay gente que aún cree que todo lo que sale en la televisión es verdad y obedecen sumisos a los designios de los poderosos.

Es difícil entender como un régimen que había cometido tantos males ahora se le quiera dar una oportunidad, si los peruanos fuéramos más responsables y nos quisiéramos a nosotros mismos  el Apra ni los fujimontesinistas hubieran tenido el 1%  de intención de voto, en estos casos no debería haber segundas oportunidades, ambos gobiernos fueron desastrosos desde todo punto de vista y en cualquier país del mundo ellos no hubieran tenido la mínima oportunidad de postular.

Fuerza 2011, cuya candidata es Keiko Fujimori, quiere  deslingar todo vínculo con su padre pero la verdad es que su candidatura y su nivel de aceptación es gracias a que es hija de Alberto Fujimori, quien, como sabemos, se pasó más de 10 años comprando su nivel de aceptación a través del asistencialismo a la gente pobre con lo cual los mantuvo sumisos  haciendo parecer que todo estaba bien. Este sueño de hacerse emperador del Perú terminó con el ya histórico Cuatro Suyos, evento donde los peruanos expresamos nuestro rechazo y tuvimos que decir basta! Semanas después dando a conocer su última carta y demostrando que todo estaba previamente planeado renunció vía fax, desde Brunei, para acogerse, de inmediato, a su nacionalidad japonesa. Una vez más el vejamen se hizo explícito. 

No se le juzga que sea hija del Dictador sino que ella encarna  el continuismo de aquella etapa, prueba de ello es que Alberto Fujimori como cerebro de la banda sigue operando desde la cárcel (Diroes), prueba de ello es la banda que integró Cambio 90 continúa en Fuerza 2011 (Martha Chávez, Martha Hildebranth, Luz Salgado, Luisa María Cuculiza, Hernando de Soto, Jaime Yoshiyama, con la incursión de personajes oportunistas e impresentables como Rafael Rey, que no dudaría en  vender a su propia madre con tal de detentar un cargo en cualquier gobierno, esta es la banda corregida y aumentada que nos quieren gobernar nuevamente creando un clima de miedo y zozobra.

Tuvimos la oportunidad de escoger buenos gobernantes; sin embargo, intereses externos han operado de tal manera  que al final han puesto al gobernante que han querido, por esta razón los peruanos, pasado los años, siempre nos hemos quedado desalentados e indignados por las promesas incumplidas.


Ahora la historia nuevamente nos da la oportunidad de elegir, nuestro compromiso como ciudadanos no acaba antes  ni en el momento en que emitimos nuestros votos sino, por el contrario, es a partir de ese momento cuando nuestro papel de ciudadanos responsables y comprometidos debe estar por encima de todo tipo de apetitos personales. 

El apoyo  abierto al ‘candidato de la esperanza’  Ollanta Humala implica también tener un espíritu crítico, con el mismo fervor con que lo hemos apoyado de igual manera haremos posible  que todos sus compromisos y propuestas se hagan realidad. 

Se pide un voto responsable y consiente. No nos dejemos llevar por la palabrería ni el  embuste. En las páginas del Perú está representado  esa década del cinismo y la corrupción el cual debe ser arrancado de raíz. 

Compatriotas, seamos críticos y consecuentes con nuestra realidad, en este clima de intolerancia y miedo, luchemos para que la historia no se repita.
Este 5 de Junio tenemos la oportunidad de tener un país donde todos los peruanos tengamos las mismas oportunidades de igualdad y desarrollo con inclusión social. 


Abraham Prudencio