martes, 9 de septiembre de 2008

Julio Ramón Ribeyro


Sólo para fumadoresEl cigarro el querido y odiado cigarette, un simple acto de conciencia lo reconoce inmediatamente como un enemigo-amigo difícil de traicionar, ¿tiene algo que ver con las obras consumadas que llagan a las manos del ávido lector?, ¿qué influencia tiene el cigarrillo dentro de la historia? ¿Fumar es un placer o un castigo? Quién sabe, sin embargo es el único gran amigo del escritor que conoce y por ende continúa la historia, la página en blanco es menos terrorífica y angustiante cuando uno armado de sendos cigarettes, se sienta a tejer aquello que a uno desde hace tiempo lo tiene cojudo. En el cuento Sólo para fumadores Julio nos da cátedra de la filosofía del fumador y como así podemos estar contentos al saber que dominamos sin esfuerzo los cuatro elementos empedoclianos, y si antes el fuego era temido ahora se rinde sin fuerzas a nuestros pies gracias a un mediador solícito: el cigarro.