domingo, 13 de febrero de 2011

Oswaldo Reynoso

El realismo urbano de la literatura peruana de los años 50s se personifica en Oswaldo Reynoso, que hoy en día se ha convertido en uno de autores claves para comprender el desarrollo de la literatura peruana.

Gracias a experiencias como el de su estancia en China por más de 12 años, su rigurosa formación religiosa y su paso por la universidad Cantuta, han marcado profundamente su vida el cual se refleja permanentemente en su literatura.

Sus libros son el reflejo de un artista inconforme, es así como hasta la fecha nos ha dado libros como “Los inocentes o Lima en Rock” (1961), “En octubre no hay milagros”, (1966), “El escarabajo y el hombre” (1970), “En busca de Aladino” (1993), “Los eunucos inmortales” (1995), “El goce de la piel” (2005), “Las tres estaciones” (2006).

Debemos resaltar su gran maestría con el leguaje, Oswaldo Reynoso es un verdadero orfebre de la palabra, el lenguaje empleado es de un profundo aliento lírico a ello debe sumarse que penetra como nadie en el modo de pensar de los adolescentes.

La narrativa reynosiana se caracteriza por representar el lenguaje de los jóvenes, gracias a su estilo elaborado, originalidad y gran capacidad de síntesis, nos da a conocer temas como la homosexualidad, las pandillas, el descubrimiento de la sensualidad, se mete como nadie en la mente de los muchachos de la calle, díscolos e impacientes, que luchan en una sociedad difícil y contradictoria.

Se confiesa un narrador-creador, vocación que comparte con su labor de educador. Hoy en día, Oswaldo Reynoso, se ha convertido en uno de los escritores más queridos por las jóvenes generaciones que acuden y lo tratan como lo que es: un verdadero maestro de la vida y la literatura.