viernes, 3 de junio de 2011

Y se llama Perú...




Ayacucho simboliza la fosa común más grande la de historia peruana, es un reflejo fiel de lo que pasó en el Perú: Cayara, Putis, Accomarca, el Frontón, Barrios Altos, La Cantuta, etc., fueron los ‘gobiernos dictatoriales con disfraz democrático’ que han atentado sistemáticamente contra civiles inocentes y nadie ha hecho nada por las víctimas ni los deudos. 

La Comisión de la Verdad, en sus conclusiones finales, da como resultado 69, 280 muertos, donde tres de cuatro personas tenían orígenes humildes (eran provincianos, hablaban quechua y económicamente eran de bajos recursos), ellos fueron las víctimas tanto de Sendero Luminoso como de las Fuerzas Armadas quienes seguían los lineamientos de la guerra de baja intensidad. 

Los 10 años que duró el gobierno Fujimontesinista  no sólo robó, manipuló y extorsionó sino también demolió algo tan preciado para todo país: el orgullo, la ética, y la moral de la población.

Envileció el poder Judicial, el poder Ejecutivo, el poder Legislativo y, para que la corrupción se eternice y prolongue compró el poco de valor que le restaba a los medios de comunicación, con este último deseo cumplido sometió a la población a un largo letargo de atontamiento y desinterés, el Dictador hizo lo que se le vino en gana y nadie tuvo el suficiente coraje para decirle ¡No! Claro, porque sino era acusado de anti peruano y en el peor de los casos de terrorista. Pero los que creímos que eso sólo había pasado en la etapa de la dictadura nos equivocamos, la prensa rastrera y complaciente, con sus dueños vendidos y periodistas mediocres, tratan de llevarnos de las narices a elegir al candidato que ellos quieren y en cierta medida hay gente que aún cree que todo lo que sale en la televisión es verdad y obedecen sumisos a los designios de los poderosos.

Es difícil entender como un régimen que había cometido tantos males ahora se le quiera dar una oportunidad, si los peruanos fuéramos más responsables y nos quisiéramos a nosotros mismos  el Apra ni los fujimontesinistas hubieran tenido el 1%  de intención de voto, en estos casos no debería haber segundas oportunidades, ambos gobiernos fueron desastrosos desde todo punto de vista y en cualquier país del mundo ellos no hubieran tenido la mínima oportunidad de postular.

Fuerza 2011, cuya candidata es Keiko Fujimori, quiere  deslingar todo vínculo con su padre pero la verdad es que su candidatura y su nivel de aceptación es gracias a que es hija de Alberto Fujimori, quien, como sabemos, se pasó más de 10 años comprando su nivel de aceptación a través del asistencialismo a la gente pobre con lo cual los mantuvo sumisos  haciendo parecer que todo estaba bien. Este sueño de hacerse emperador del Perú terminó con el ya histórico Cuatro Suyos, evento donde los peruanos expresamos nuestro rechazo y tuvimos que decir basta! Semanas después dando a conocer su última carta y demostrando que todo estaba previamente planeado renunció vía fax, desde Brunei, para acogerse, de inmediato, a su nacionalidad japonesa. Una vez más el vejamen se hizo explícito. 

No se le juzga que sea hija del Dictador sino que ella encarna  el continuismo de aquella etapa, prueba de ello es que Alberto Fujimori como cerebro de la banda sigue operando desde la cárcel (Diroes), prueba de ello es la banda que integró Cambio 90 continúa en Fuerza 2011 (Martha Chávez, Martha Hildebranth, Luz Salgado, Luisa María Cuculiza, Hernando de Soto, Jaime Yoshiyama, con la incursión de personajes oportunistas e impresentables como Rafael Rey, que no dudaría en  vender a su propia madre con tal de detentar un cargo en cualquier gobierno, esta es la banda corregida y aumentada que nos quieren gobernar nuevamente creando un clima de miedo y zozobra.

Tuvimos la oportunidad de escoger buenos gobernantes; sin embargo, intereses externos han operado de tal manera  que al final han puesto al gobernante que han querido, por esta razón los peruanos, pasado los años, siempre nos hemos quedado desalentados e indignados por las promesas incumplidas.


Ahora la historia nuevamente nos da la oportunidad de elegir, nuestro compromiso como ciudadanos no acaba antes  ni en el momento en que emitimos nuestros votos sino, por el contrario, es a partir de ese momento cuando nuestro papel de ciudadanos responsables y comprometidos debe estar por encima de todo tipo de apetitos personales. 

El apoyo  abierto al ‘candidato de la esperanza’  Ollanta Humala implica también tener un espíritu crítico, con el mismo fervor con que lo hemos apoyado de igual manera haremos posible  que todos sus compromisos y propuestas se hagan realidad. 

Se pide un voto responsable y consiente. No nos dejemos llevar por la palabrería ni el  embuste. En las páginas del Perú está representado  esa década del cinismo y la corrupción el cual debe ser arrancado de raíz. 

Compatriotas, seamos críticos y consecuentes con nuestra realidad, en este clima de intolerancia y miedo, luchemos para que la historia no se repita.
Este 5 de Junio tenemos la oportunidad de tener un país donde todos los peruanos tengamos las mismas oportunidades de igualdad y desarrollo con inclusión social. 


Abraham Prudencio