lunes, 27 de junio de 2011

José Emilio Pacheco: el arte de vivir entre nosotros



 José Emilio Pacheco es quizá hoy en día el poeta más importante e influyente dentro del mundo de las letras mexicanas.
Nació en México el 30 de junio de 1939. Estudió en la Universidad Autónoma de México. Como creador ha explorado la novela, el ensayo, el cine y la traducción, pero es en la poesía donde  ha logrado condensar lo mejor de su producción.
Desde su etapa inicial Pacheco ha sido acogido con respeto y admiración. Es considerado integrante de la llamada “generación de los años cincuenta”. A lo largo de los años ha ido forjando una obra profunda y diversa.
Entre su obra poética destaca: Los elementos de la noche (1963); El reposo del fuego (1966); No me preguntes cómo pasa el tiempo (1969); Irás y no volverás (1973); Islas a la deriva (1976); Desde entonces (1980); Trabajos en el mar (1983). Todos estos libros han sido reunidos bajo el título “Tarde o temprano”.
 Algunos de sus textos “en prosa son: El viento distante y otros relatos (1963), Morirás lejos (1967), El principio del placer (1972) y Batallas en el desierto (1981).Entre otros.
Entre sus galardones se cuentan: Premio Nacional de Poesía, Premio Nacional de Periodismo Literario, Premio Xavier Villaurrutia, Premio Magda Donato, Premio José Asunción Silva en 1996, el Premio Octavio Paz en el año 2003, el Premio Federico García Lorca 2005, el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en 2004,
Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2009  y el Premio Cervantes en 2009.
La poesía de José Emilio Pacheco presenta rasgos particulares: sencillez, erudición, precisión,  a ello se agrega el estilo coloquial, irónico y cotidiano. El elemento gravitante en su poesía es el ser humano que está en constante lucha contra sí mismo (esto implica tiempo, destino, fatalidad), su poesía, en apariencia sencilla es; sin embargo, mucho más compleja y profunda.
Tras una atenta lectura percibimos un hilo conductor en la que reina tanto la sabiduría como la sensibilidad. El yo poético analiza la sociedad, pero sobre todo es consciente de su vulnerabilidad; desde su perspectiva de ser humano enfrentando a sus  contradicciones sabe que en este mundo de falsías sólo una cosa es verdad: lo efímero de las cosas.
            A lo largo de su poesía Pacheco explora ese mundo gobernado en ciertos casos por la sin razón, trata de hallar respuestas a sus cuestionamientos, pero a veces todo esfuerzo es vano, sin querer se torna en crítico de su tiempo, trata de entender el momento y la sucesión de los días. Esta particularidad se debe sobre todo a que alternan lo trascendente con lo inmediato, puede estar hablando de un tema “banal” (con un lenguaje cotidiano) pero  en sus manos se convierte en un tema universal.
José Emilio Pacheco siente un profundo escepticismo, trata reconocer “la posibilidad de las cosas”; sin embargo, las contradicciones de estas mismas lo remiten a la negación, a veces prefiere creer en “im-posibilidades” antes que aferrarse en una ilusión.
Resume las circunstancias de la vida en unas cuantas palabras, su precisión y búsqueda de la palabra exacta nos hace pensar muchas veces en el haiku japonés y en el epigrama griego.
Como se ha dicho bien su poesía es un acto de “resistencia contra la dictadura y la barbarie”, no se limita a estar fuera del conflicto, participa denunciándola.
En “El reposo del fuego” se representa un mundo derruido, una realidad conmovedora, la sensación de acabamiento es una contante, los elementos como el agua (la lluvia como elemento purificador) y el fuego (la llama que se interna en la noche) son elementos catalizadores, revitalizan el universo. El tiempo suele acabar con los objetos, al final todo será polvo, tanto el buitre como el tiempo son elementos que presagian el final.
Un personaje que llama la atención es la presencia del Emperador, es el poder representado que suele estar ligado a la destrucción y acabamiento, el emperador, al fin y al cabo, “sólo es el señor de las ruinas”, los poderes totalitarios tienen una final común: la destrucción de sí mismo y la del resto.
Se tiene la visión de un mundo perdido, es un lento proceso de acabamiento, la muerte se antepone a la vida no como parte complementaria sino como un proceso que pone término a todo lo existente.
Se reflexiona acerca la vida, la pregunta emerge por sí sola ¿qué hemos hecho durante todo este tiempo?
Una vez más José Emilio Pacheco expresa su preocupación por el mundo,  la idea del tiempo como un elemento gravitante pero al mismo tiempo inexistente.
           
El querido José Emilio Pacheco  es mexicano pero  decir México es como decir que perteneciera a todas partes, su poesía es una chispa esperanzadora que se enciende cuando uno cree que todo está perdido, siempre es bueno saber que personas como él están en este mundo entonces uno se siente menos solo.
Como persona dicen que es sencillo pero muy distraído, entre varias anécdotas se cuenta el episodio cuando estuvo entrando a recibir el Premio Cervantes (1999) de las manos de los reyes de España, por los azares de la vida y en pleno recorrido, se le cayó lo pantalones, ante lo evidente argumentó convencido  “no tenía tirantes, es un buen argumento contra la vanidad”. Ese es nuestro poeta una persona plenamente querible.

viernes, 3 de junio de 2011

Y se llama Perú...




Ayacucho simboliza la fosa común más grande la de historia peruana, es un reflejo fiel de lo que pasó en el Perú: Cayara, Putis, Accomarca, el Frontón, Barrios Altos, La Cantuta, etc., fueron los ‘gobiernos dictatoriales con disfraz democrático’ que han atentado sistemáticamente contra civiles inocentes y nadie ha hecho nada por las víctimas ni los deudos. 

La Comisión de la Verdad, en sus conclusiones finales, da como resultado 69, 280 muertos, donde tres de cuatro personas tenían orígenes humildes (eran provincianos, hablaban quechua y económicamente eran de bajos recursos), ellos fueron las víctimas tanto de Sendero Luminoso como de las Fuerzas Armadas quienes seguían los lineamientos de la guerra de baja intensidad. 

Los 10 años que duró el gobierno Fujimontesinista  no sólo robó, manipuló y extorsionó sino también demolió algo tan preciado para todo país: el orgullo, la ética, y la moral de la población.

Envileció el poder Judicial, el poder Ejecutivo, el poder Legislativo y, para que la corrupción se eternice y prolongue compró el poco de valor que le restaba a los medios de comunicación, con este último deseo cumplido sometió a la población a un largo letargo de atontamiento y desinterés, el Dictador hizo lo que se le vino en gana y nadie tuvo el suficiente coraje para decirle ¡No! Claro, porque sino era acusado de anti peruano y en el peor de los casos de terrorista. Pero los que creímos que eso sólo había pasado en la etapa de la dictadura nos equivocamos, la prensa rastrera y complaciente, con sus dueños vendidos y periodistas mediocres, tratan de llevarnos de las narices a elegir al candidato que ellos quieren y en cierta medida hay gente que aún cree que todo lo que sale en la televisión es verdad y obedecen sumisos a los designios de los poderosos.

Es difícil entender como un régimen que había cometido tantos males ahora se le quiera dar una oportunidad, si los peruanos fuéramos más responsables y nos quisiéramos a nosotros mismos  el Apra ni los fujimontesinistas hubieran tenido el 1%  de intención de voto, en estos casos no debería haber segundas oportunidades, ambos gobiernos fueron desastrosos desde todo punto de vista y en cualquier país del mundo ellos no hubieran tenido la mínima oportunidad de postular.

Fuerza 2011, cuya candidata es Keiko Fujimori, quiere  deslingar todo vínculo con su padre pero la verdad es que su candidatura y su nivel de aceptación es gracias a que es hija de Alberto Fujimori, quien, como sabemos, se pasó más de 10 años comprando su nivel de aceptación a través del asistencialismo a la gente pobre con lo cual los mantuvo sumisos  haciendo parecer que todo estaba bien. Este sueño de hacerse emperador del Perú terminó con el ya histórico Cuatro Suyos, evento donde los peruanos expresamos nuestro rechazo y tuvimos que decir basta! Semanas después dando a conocer su última carta y demostrando que todo estaba previamente planeado renunció vía fax, desde Brunei, para acogerse, de inmediato, a su nacionalidad japonesa. Una vez más el vejamen se hizo explícito. 

No se le juzga que sea hija del Dictador sino que ella encarna  el continuismo de aquella etapa, prueba de ello es que Alberto Fujimori como cerebro de la banda sigue operando desde la cárcel (Diroes), prueba de ello es la banda que integró Cambio 90 continúa en Fuerza 2011 (Martha Chávez, Martha Hildebranth, Luz Salgado, Luisa María Cuculiza, Hernando de Soto, Jaime Yoshiyama, con la incursión de personajes oportunistas e impresentables como Rafael Rey, que no dudaría en  vender a su propia madre con tal de detentar un cargo en cualquier gobierno, esta es la banda corregida y aumentada que nos quieren gobernar nuevamente creando un clima de miedo y zozobra.

Tuvimos la oportunidad de escoger buenos gobernantes; sin embargo, intereses externos han operado de tal manera  que al final han puesto al gobernante que han querido, por esta razón los peruanos, pasado los años, siempre nos hemos quedado desalentados e indignados por las promesas incumplidas.


Ahora la historia nuevamente nos da la oportunidad de elegir, nuestro compromiso como ciudadanos no acaba antes  ni en el momento en que emitimos nuestros votos sino, por el contrario, es a partir de ese momento cuando nuestro papel de ciudadanos responsables y comprometidos debe estar por encima de todo tipo de apetitos personales. 

El apoyo  abierto al ‘candidato de la esperanza’  Ollanta Humala implica también tener un espíritu crítico, con el mismo fervor con que lo hemos apoyado de igual manera haremos posible  que todos sus compromisos y propuestas se hagan realidad. 

Se pide un voto responsable y consiente. No nos dejemos llevar por la palabrería ni el  embuste. En las páginas del Perú está representado  esa década del cinismo y la corrupción el cual debe ser arrancado de raíz. 

Compatriotas, seamos críticos y consecuentes con nuestra realidad, en este clima de intolerancia y miedo, luchemos para que la historia no se repita.
Este 5 de Junio tenemos la oportunidad de tener un país donde todos los peruanos tengamos las mismas oportunidades de igualdad y desarrollo con inclusión social. 


Abraham Prudencio