domingo, 22 de enero de 2012

Tras las huellas del narrador Hildebrando Pérez Huarancca


      Nació en el pueblo de Espite, Ayacucho, en 1948. Fue docente universitario en la universidad de San Cristóbal de Huamanga y Enrique Guzmán y Valle. Formó parte del grupo Narración. Gracias a su libro “Los ilegítimos” en 1975 se hizo merecedor del premio José María Arguedas auspiciado por la Asociación Universitaria Nisei del Perú.

      Dentro de la historia literaria peruana, “Los ilegítimos” se enmarca dentro del neoindigenismo  y si bien es cierto que retoma temas del indigenismo tales como la pobreza; el despojo de tierras, el olvido, la discriminación, la sequía, tanto el punto de vista como las acciones “aparecen” renovados debido al nuevo contexto que vive el poblador de los andes, la lucha por la supervivencia se hace aún más difícil, los personajes representados parecen estar viviendo los últimos instantes de una agonía anunciada; sin embargo, a pesar de un sinfín de dificultades, los personajes demuestran tenacidad y perseverancia, no se dejan doblegar tan fácilmente por la adversidad.

       Los temas predominantes parecen ser el desarraigo, el viaje sin retorno, la ilegitimidad, el odio, la crueldad, la venganza, la muerte, la desilusión, la discriminación social y racial, el crimen sin castigo, etc, todos estos grandes se fundamentan en el plano real para sistematizarlo dentro del nivel simbólico.

El cuento  “La oración de la tarde” es un cuento que ha llamado la atención de ciertos críticos porque al parecer HPH ya en el año 1975 presagió de manera simbólica lo que viviría el Perú unos años después.

"Hasta que alguien logró hacer cruzar el fuego. Por eso Wichinka comenzó a arder. Y ardió noche y día durante cuatro meses íntegros, oliendo a carne asada. Allí murieron muchos animales. !Los justos pagaron por los pecadores! Y según cuentan, los ciervos y venados llegaban, a los pueblos del otro lado de los cerros, gravemente heridos: unos con el cuerno a medio quemar; otros, con los ojos reventados. Y los niños, afirman, se jugaban con ellos a los toros o se ensayaban a montar a caballo. Las gentes de este lado, dicen, no supieron que hacer con tanta carnada ese año"

   Quien narra esta historia es un anciano que evoca la cacería de un puma, debido a este animal dañino los pobladores se ven forzados a incendiar la pradera.  Desde la ficción este sería uno de los primeros cuentos que trata sobre el tema de la violencia política en el Perú, a sabiendas que en esos años Sendero Luminoso aún no había perpetrado ninguno de sus crímenes.

      Si bien es cierto que “Los ilegítimos” es un libro premonitorio, debemos aclarar algunas paradojas e ironías porque según la Comisión de la Verdad y Reconciliación, HPH lideró una de las peores masacres perpetradas por el PCP- Sendero Luminoso donde murieron  69 campesinos de Lucanamarca, Ayacucho. A pesar de la honda e indesligable relación que tiene tanto la vida como la obra de un autor debemos resaltar el gran valor literario que posee “Los ilegítimos” convirtiéndose de esa manera en uno de los libros más representativos y dignos de tomar en cuenta dentro de la periodización del al literatura peruana.