domingo, 31 de agosto de 2014

EL ESPÍA NOSTÁLGICO













Hacía varios meses que el espía se moría de aburrimiento. 

Realizaba su trabajo con pesadumbre dado que el internet y las redes sociales habían robado y pulverizado descaradamente  lo más esencial de su labor.

          Las acciones de sus eventuales víctimas, incluido lo más íntimo y preciado, lo podía encontrar en algo tan banal como el Facebook. Ellos mismos hacían el trabajo sucio en ese deseo frívolo del reconocimiento.

Esa mañana friolenta pensó dejar seriamente su trabajo  de años para dedicarse a otra cosa más interesante.


De un paso se acercó a su ventana grande, y desde el octavo piso de esa ciudad monstruosa, le fue imposible no sentir nostalgia por el tiempo pasado.

-Trabajos como este carecen de sentido. –concluyó resignado.


                                                                                                  En algún lugar de دمشق  .        
                                                                                                   31 de agosto del 2014.
  (El lugar y la fecha no corresponden con la verdad por cosas que nuestro agente sabe muy bien)